En los últimos años las actividades extraescolares de robótica educativa han comenzado a incorporarse al ya de por sí amplio abanico que muchas academias y escuelas ofrecen. Pero, ¿todas ellas cumplen los requisitos que debe tener toda buena actividad de robótica educativa? ¿todas ellas pueden considerarse robótica más allá de lo que dice su nombre? ¿todas ellas trabajan los conceptos matemáticos, físicos o de ingeniería que debe llevar implícita este tipo de educación? ¿todas ellas son adecuadas para la edad a la que se ofertan?

En este artículo vamos a tratar de aportar algo de luz a las características que debe tener la enseñanza en robótica. Como padres todos queremos la mejor educación para nuestros hijos, pero muchas veces el desconocimiento en esta materia, por el relativamente poco tiempo que lleva en el mercado y la falta de referencias sobre cómo debe ser, hace que no seamos conscientes de que la actividad que hemos escogido poco tiene que ver con la robótica.

Así pues, hemos seleccionado una serie de aspectos que no deben faltar en una extraescolar de robótica de calidad.

  1. Utilizar kits tecnológicos variados

Existen en el mercado un gran número de herramientas y kits tecnológicos adecuados desde un punto de vista pedagógico para impartir clases de robótica. Sin embargo es realmente difícil, o más bien imposible, encontrar en una sola herramienta todas las características que debe cubrir la enseñanza en robótica.

Si en un curso de robótica sólo se utiliza un kit tecnológico, además de ofrecer una visión muy limitada de este campo, los alumnos rápidamente perderán el interés porque se trabajarán siempre los mismos conceptos y de la misma forma. Por el contrario, si el abanico de herramientas es muy amplio, será difícil que asimilen los conceptos que queremos que aprendan. Por ello, la recomendación es trabajar durante un mismo curso académico con 4-6 herramientas que aportarán la variedad suficiente a la vez que se alcanzan los objetivos académicos que deben perseguir este tipo de actividades.

  1. Combinar diferentes disciplinas

Hemos hablado de que no hay ninguna herramienta tecnológica que reúna todas las características que debe tener la enseñanza en robótica. Pero, ¿cuáles son estas características? Pues bien, la robótica debe combinar diferentes disciplinas, entre las que destacan:

  • Construcción: Se refuerza la motricidad fina, la concepción espacial, la comprensión de planos, y el modelado en 3D a partir de instrucciones en 2D.
  • Mecánica: En la robótica es fundamental que los niños investiguen y se pregunten cómo y por qué funcionan mecanismos de la vida cotidiana (palancas, poleas, grúas, ruedas, molinos de viento, …)
  • Programación: Permitirá que los modelos construidos interactúen con el medio (por ejemplo, a través de motores y sensores), y realicen las tareas para las que fueron diseñados. Es conveniente introducir a los niños en la programación mediante iconos, pero también en la programación mediante instrucciones escritas.
  • Creatividad: Las actividades propuestas deben plantear retos para que los alumnos diseñen su mejor solución al problema planteado. A veces deberán desarrollar su creatividad a la hora de realizar una construcción sin instrucciones, otras veces al modificar una construcción para que cumpla determinadas características, y otras al programar.
  1. Trabajo en parejas

Con el trabajo en parejas se consigue que ambos miembros del equipo participen activamente en el diseño de la solución, manipulando los elementos de los que disponen, y dándose cuenta de sus logros o fracasos mediante el método prueba-error. Está comprobado que en grupos de 3 o más alumnos el aprovechamiento de las clases es muy inferior porque no tienen la oportunidad de participar de forma activa en todas las fases de la actividad (construcción, programación, diseño de la solución, comprensión de mecanismos, etc).

  1. Grupos reducidos

Sólo con un número reducido de alumnos puede ofrecerse una atención personalizada que trate de obtener lo máximo de cada niño teniendo en cuenta las diferentes capacidades y habilidades que suelen coexistir en un aula. La recomendación es de 10 alumnos máximo por clase, o 6 en el caso de educación infantil.

  1. Herramientas y temarios adaptados a cada edad

Las actividades que se plantean en un curso de robótica deben estar adaptadas a la edad de los niños. Es conveniente agruparlos según su edad, y no según su experiencia previa con la robótica. La razón es que en robótica se realizan razonamientos en los que intervienen conceptos de física, matemáticas, etc., que deben ir acordes a la madurez del niño. De esta forma, si el niño es capaz de ir resolviendo los retos que se le plantean porque tiene la madurez y es capaz de asimilar los conocimientos necesarios, conseguirá una mayor motivación y aprovechamiento de las clases.

Es más habitual de lo que pensamos poner a niños más pequeños realizando actividades pensadas para más mayores. En ese caso no serán capaces de entenderlas, sino que se limitarán a copiar, se frustrarán y finalmente abandonarán.

  1. Incorporar nuevas tendencias tecnológicas

La robótica educativa, al igual que la tecnología en general, evoluciona continuamente. Se trata de un entorno vivo en el que cada año aparecen nuevas herramientas pero también desaparecen, bien porque se sustituyen por nuevas versiones más evolucionadas o porque el fabricante decide retirarlas del mercado al no cumplir sus objetivos. Es importante que la extraescolar de robótica que escojamos tenga en cuenta estos aspectos a la hora de diseñar el curso, y que sea lo más completa posible a nivel pedagógico para cada franja de edad.

  1. Desarrollar habilidades y competencias transversales

Si los cursos de robótica están bien definidos y estructurados se trabajan habilidades y competencias claves en el desarrollo personal y profesional de los alumnos, como pueden ser el liderazgo, la comunicación, el trabajo en equipo, la tolerancia a la frustración, el emprendimiento, …

Una de habilidades que puede trabajarse muy bien con la robótica es la tolerancia a la frustración. No siempre la solución que hemos diseñado cumple con los requerimientos planteados, y es necesario en primer lugar aceptar el error y en segundo lugar redefinir la solución para aproximarse al objetivo.

  1. Profesores titulados y con formación específica

No podemos pasar por alto que la robótica es una actividad educativa. Por ello, los profesores que la imparten deben ser titulados en ramas relacionadas con la enseñanza, y además deberán tener formación específica en robótica. Pero tan importante es la función de quién imparte la clase, como el diseño de los temarios y las actividades para cada edad, algo a lo que, por desgracia, muchas veces no se le presta la suficiente atención.

Con todo esto que os hemos explicado, cuando tengáis que escoger el centro donde vuestros hijos vayan a realizar la actividad de robótica educativa, tened en cuenta las características que os garantizarán una actividad de calidad. De lo contrario, podéis estar haciendo perder el tiempo a vuestros hijos y estar perdiendo vuestro dinero. El futuro de vuestros hijos dependerá de que escojáis las actividades adecuadas para su formación.

Traed a vuestros hijos a Edukative y tendrán todas las características que os hemos mencionado en este artículo.

¡¡¡Os esperamos!!!