LA IMPRESIÓN 3D

en la educación

La impresión 3D está cada vez más presente en nuestras vidas. Son muchas sus aplicaciones y muchos los sectores que han implantado esta tecnología en su día a día. El sector educativo está apostando cada vez más por esta herramienta, dado el enorme valor que aporta a los alumnos.

En nuestra experiencia, la impresión 3D complementa al sistema educativo en tres pilares fundamentales:
➡ Da a los alumnos la posibilidad de transformar una idea en un objeto físico, en cuestión de pocas horas o incluso minutos. Esto motiva enormemente su creatividad y su espíritu emprendedor. La capacidad de llevar a cabo ideas y transformarlas en realidad, pasará a ser un hábito que les acompañarás a lo largo de su vida.
➡ La inmediatez en la transformación de una idea y la reducción de costes, permite a los alumnos aprender a base de la prueba y error. El ciclo ‘Probar, Analizar y Mejorar’, ayuda a los alumnos a aprender a base de experiencias propias y consolidar sus conocimientos, a la vez que será uno de los pilares en su vida profesional y personal.
➡ La impresión 3D, desde sus inicios, ha fomentado el trabajo colaborativo. Un ejemplo de ello es la plataforma Thingiverse, donde personas de todo el mundo comparten sus diseños. A día de hoy cuentan con más de 1 millón de modelos disponibles y la cifra sigue creciendo. El trabajo colaborativo permite a los alumnos aprender a trabajar en equipo, a hacer propuestas de mejora, a desarrollar un mayor vínculo con la comunidad/sociedad, etc.

Si bien podemos descargar infinidad de objetos listos para imprimir, la impresión 3D, requiere además que los alumnos aprendan a diseñar por ordenador. Esto es muy importante, ya que les proporciona conocimientos y herramientas muy valiosas para su futuro profesional.

De la multitud de programas de diseño disponibles, en Edukative hemos optado por utilizar Autodesk Fusion 360. Los alumnos aprenderán a utilizar un programa de uso profesional, lo que contribuirá a mejorar su futuro currículum profesional, a la vez que se divierten, ya que su uso es muy intuitivo.

Las impresoras 3D, por otro lado, han ido bajando de precio, hasta el punto que a día de hoy, podemos comprar una impresora 3D por el mismo precio que tendría una consola de videojuegos. Esto ha permitido que las impresoras 3D sean un objeto cotidiano más en nuestras casas y una herramienta más para nuestros hijos.

ESCRITO POR AITOR MARTÍNEZ (INGENIERO) PROFESOR IMPRESIÓN 3D Barcelona a 05/12/2017